EncebolladoDePescado_edited_edited.jpg

A grandes dificultades, grandes oportunidades.

El esfuerzo trae grandes recompensas.

En el año 1997 una familia compuesta por papá, mamá y 4 hijos pierde a el jefe de la casa, y con ello llegaron muchas circunstancias no gratas que hicieron tomar la decisiòn de emigrar en busca de mejores días  para la familia, aunque la primera idea fue viajar hacia España donde se decía ofrecía buenas ofertas para trabajar, pero se necesitaba tener un capital de 2,000 dòlares lo cual era difícil.


Con la idea de llegar a España empezó la búsqueda del capital y es allí que aparece una mano amiga; mi hermano ciudadano americano ofreciéndome una mejor oportunidad que sería emigrar hacia los EE.UU. Un poco indecisa por el idioma tomé la decisión de buscar una visa para empezar un viaje a un mundo desconocido. Llegò el dia un 7 de Octubre de 1998, una mujer llena de aspiraciones y deseos de luchar por su familia llegó a un nuevo mundo desconocido. 


Al transcurrir los días miraba la posibilidad de hacer algo más para poder solventar deudas, alimentaciòn, educación de quiénes había dejado por necesidad de mejores días, sus 4 hijos. 


Empezamos con la idea de vender morocho, chuzos, hot dogs, choclos en la esquina de Junction Bvld y Roosevelt en una carreta o Push cart en inglés, tres hermanos con los mismos deseos de lucha y superación.


Nada fue fácil, las condiciones climáticas, las constantes visitas de la policía eran los factores más relevantes de aquella época; pero seguíamos en la lucha y uniendo esfuerzos para seguir avanzando.

Trabajamos por las noches en limpieza y en el día preparando antojitos al estilo ecuatoriano, fuimos creciendo poco a poco hasta ahorrar dinero y pensando  en algo más típico de nuestro país para llevarlo al paladar de nuestra gente. 


Introducimos nuestra gastronomía ecuatoriana con lo más típico de la Costa: encebollado de pescado, ceviche de camarones, bollos de pescado, etc. Fue nuestra mayor alegría el recibir la aceptación de nuestros hermanos ecuatorianos y que nos permitieran seguir avanzando hasta donde hemos llegado hoy. Nuestra gastronomía es original y nuestro lema “ Sírvase como en su casa” no necesita viajar a Ecuador para saborear nuestra gastronomía.


Y allí está el resultado del esfuerzo y la perseverancia y sobre todo la bendición de Dios de traernos a este paraíso para continuar este viaje llamado vida.

Nada llega a tu vida por casualidad sino por bendición y perseverancia.

NUESTRA HISTORIA

2020 © El Guayaquileño. Todos los derechos reservados.